jueves, 14 de enero de 2010

Alimentando palomas

Vengo observando desde hace algún tiempo que las palomas de Madrid cada día están mas gordas.

Al principio no le di importancia, pero con el paso del tiempo he ido desarrollando una teoría que bajo mi punto de vista arroja bastante luz sobre este hecho.

De toda la vida, las palomas han sido alimentadas por los jubilados y los locos residentes (todo parque que se precie tiene al menos un nutrido grupo de jubilados y un loco en plantilla).
A comienzo del boom inmobiliario, las partidos de jubilados residentes abandonaron sus puestos de avituallamiento palomil, para darse a la observación de obras (toda obra que se precie tiene al menos un nutrido grupo de jubilados residentes pertrechados con al menos una bolsa de carrefour en las manos). De modo que durante aquel espacio de tiempo, el negociado de alimentación pasó a ser en exclusividad de los locos residentes.

No había comenzado yo con el tallaje aún, pero estoy seguro de que cuando las bacas engordaron, las palomas adelgazaron. Por lógica, los locos residentes por si solos no pudieron tener la misma capacidad logística que en unión con el otro grupo.
Supongo que al rebajarse el numero de obras susceptibles de ser observadas, los abuelos regresaron al redil, poniendo de nuevo a las palomas "en su peso".

Contando con que en época de crisis aumenta el numero de prejubilaciones y que los prejubilados solo son aprendices de jubilados y no están aun cualificados para alimentar palomas; he llegado a la conclusión de que el numero de locos residentes, se ha multiplicado creando con ello un gran problema de sobre peso en la población de palomas madrileñas.

Uffff, ya lo he soltado. Voy a por la bolsa de pan duro que tengo que fichar...

martes, 29 de diciembre de 2009

Before the rain


Regresas a casa.
Metes el neceser a presión en la maleta, apuras el Colacao del desayuno (no te acostumbraste nunca a las beans) y juegas al tetris (por ultima vez este año) con el vaso sucio en tu lavavajillas.

Besas a Sophie en los labios y acaricias su rostro (por ultima vez este año), mientras con la otra mano agarras con fuerza el asa de la maleta.

Y te giras y caminas hacia la puerta y bajas a la calle y la lluvia de la City empapa tu abrigo de paño negro y aceleras el paso para minimizar los daños y en la primera esquina paras un taxi y le hablas en español y el taxista no quiere entenderte y te ríes por que ya no eres guiri.

- "To the airport, please".

Y tu acento ahora suena raro y las calles mojadas de la City ahora te parecen extrañas y los taxis negros circulan de repente al revés y el plomizo cielo inglés ahora te pesa en los hombros.

Por que sabes que el sol es ligero, que el aire no moja los pulmones, que las mesas no solo albergan ordenadores, que ni el "fish" ni las "chips" se pueden comparar con un cocido, por que eres de aquí y ni puedes ni quieres evitarlo.


Bienvenido, compadre.

lunes, 21 de diciembre de 2009

¿Ahora qué?




Ahora que el SOL se jode en quinto lugar en la octava de mi vida.
Ahora que el estornudo de un koala cocainomano comienza a salpicar de nieve la ventana de mi buhardilla.
Ahora que se cumplen vaticinios y creo mas en lo que soy.
Ahora que mi taxi tiene alas en los pies.
Ahora que el frió ya no hiela mis neuronas.
Ahora que mi lano mas negro se cubre de níveo blanco.
Ahora, por fin sé que todo llegará cuando tenga que llegar.

jueves, 3 de diciembre de 2009

El taxi en rojo


Solo creo en las cosas cuando las veo. No tengo fe. Llámame descreído si quieres, pero es así como lo siento.
No creo en dios porque nunca se ha subido en mi taxi y me ha dicho:
- A la Almudena por favor, tengo una reunión urgente con Rouco.
No creo las mentiras de la clase política porque nunca he visto que ninguno de ellos cumpla sus promesas ( aún así sigo votando).
No creo en la patria como concepto, porque cada cual debe encontrar la suya donde le dé la real gana. (Los madrileños nacemos donde nos sale de las pelotas).
No creo en un sector del taxi solidario, la experiencia me dice que no es posible. ( Aún así seguiré luchando)
Pero en lo que si creo, es en un taxi con tendencias políticas diferentes, en un taxi que rompa los estereotipos, en un taxi sin palillos, en un taxi sin Cope.
Y creo en esto no por fe, sino porque lo veo a diario, porque los tiempos cambian, porque el gremio se renueva.
Pd. no obstante, he decidido hacer esta foto para que mi mente practica no tenga dudas de que se puede obrar el cambio... "Yes we can".

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El tuerto que me miró


Sobre todo y ante todo; Perdón.
Creo que ni siquiera las miradas ponzoñosas de diez mil tuertos maniaco-depresivos, son escusa suficiente para que un blogger de bien deje de escribir.
Dicho esto, pasaré a poneros al día de mis últimos meses en barbecho creativo.
Tras la publicación de mi ultimo post "Tenemos que hablar", me encontraba yo en busca de la solución a mis problemas (ya sabéis, poner tierra de por medio y todo eso), cuando al comienzo de una jornada como otra cualquiera me cruce con la primera mirada del tuerto.
Todo sucedió con la velocidad exacta para dejarme argumentos con los que rellenar el parte de accidentes (amistoso), consolar a "la Juani" que conducía el "carro tuneao de su chorbo" y apartar mi taxi del mismo en dirección al taller.
Conclusión: 15 días de inactividad laboral.
Teniendo en cuenta las consecuencias de los hechos y mi condición de autónomo, es fácil averiguar a que dediqué la totalidad de mi tiempo durante el mes siguiente, del mismo modo tampoco es difícil conocer el estado en que tal dedicación dejó mi animo.
Por lo tanto, puesta las cuentas al día ( y con el culo "pelao" de tanto conducir), tomé una sabia decisión;
- Me voy a la playa todo el mes de Agosto.
Dicho y hecho. Sol, playa, cañitas, familia, amigos... Un mes entero de parabienes que me hicieron afrontar el regreso al mundo taxial con el corazón lleno de esperanzas y el bolsillo lleno de telarañas.
Era un hombre nuevo, todos los malos rollos quedaron atrás, enterrados en las playas gaditanas, achicharrados por el abrasador viento de levante o ahogados en los "taitantos" litros de cerveza fresquita que ingerí sin remordimiento.
Ahora era tiempo de currar, mi taxi me sentaba ahora como un guante, como diría un sabio que yo conozco: "todo encajaba como un puzzle sideral"... JA!
- Que le den por culo al tuerto.- Pensé.
Supongo que el susodicho no encajó con la deportividad esperada tal improperio, por que nada mas pronunciarlo sentí su ojo vengador clavado en mi nuca en forma de Peugeot 307 "modelo ahí va ese".
Conclusión: 15 días de esguince cervical + 15 días de taller.
Lejos de terminar la historia con esta serie de desafortunados acontecimientos y con el trabajo en Madrid ya en pleno apogeo, al jodido tuerto le ha dado ahora por revisarme la salud.
Conclusión: Por el momento 4 días de baja laboral por amigdalitis complicada con un absceso periamigdalar (o algo así), sin poder hablar, pasando las de Caín para comer y sin saber a ciencia cierta si tendré que operarme o no.
En fin, si veis al tuerto dadle recuerdos de mi parte... y por si acaso, solo por si acaso, mi cumple es en noviembre, creo que no me vendria mal un spray anti-tuertos...

domingo, 31 de mayo de 2009

Tenemos que hablar


- Tenemos que hablar. - Te dije un día.
- Me sales demasiado cara, la vida contigo está llena de tantas complicaciones que me cuesta respirar cuando las enumero. Además ya no hueles como antes, te volviste demasiado sucia, ruidosa y precipitada. Aun así te sigo queriendo.
He crecido junto a ti, he disfrutado husmeando en todos tus rincones, trasnochandote, madrugandome; haciendo oficio de tus bajos fondos y tus altos vuelos, adorando tus grandezas y tus miserias, tu belleza y tu monstruosidad.
Soy simiente germinada en tus fértiles tierras y sin embargo me trasplanto cada vez mas allá para vivir contigo lejos de ti. Pero necesito más aire, necesito calma.
Porque mi taxi ahora languidece en tus paradas, porque ya no me matas, porque ya no quiero cielo ni "agujerito pà verte", porque he conocido a otra que me da lo que tú me quitas, lo que antes me dabas .
Por eso necesito poner tierra (o agua) entre nosotros, por eso ella está a un mundo y dos océanos de ti.

domingo, 17 de mayo de 2009

La comunión


- Papá, quiero hacer la comunión. Me espetó sin reparo alguno mientras salía de la ducha.
No la esperaba ahí, por eso al ver su cuerpecito de miniatura aún enfundado en el pijama rosa (el azul no papá que es de chicos) y con un peinado digno de la hermana menor "Chuky", me llevé un susto del carajo.
Dí un brinco, lo acompañé de un estúpido gritito, me resbalé con el jabón, me agarré de la cortina para no caerme y cuando empezaba a tomar conciencia de lo cómico de la situación; Comenzó el espectáculo.
Se desprendió la primera de las anillas de la cortina que me mantenía en vertical ( maldito Mr. Ikea) y mientras intentaba agarrarme a la estantería "Molguer" saltó la segunda y mientras mis pies se ponían en huelga de piernas levantadas saltó la tercera y mientras lo hacia se descolgó la "Molguer" (maldito Mr. Ikea de nuevo) y mientras se descolgaba y los botes de gel preparaban su venganza por tantos años de tapones sin poner, alcancé la horizontalidad a un metro del suelo. Y lancé otro estúpido gritito y los botes de gel consumaron su venganza y la ultima puta anillita se desprendió con un chasquido casi inaudible que me destrozó los tímpanos y me desparramé dentro de la bañera con jabonoso estrépito y mi pie derecho como por influencia divina (estoy convencido de que el todopoderoso sabía mi opinión al respecto del tema) empujó el grifo en dirección al "agua hirviente" y de la ducha salieron miles de agujas incandescentes en con destino hacia mis genitales ( lo único, aparte de mis ojos que no estaba enrollado en la cortina azul "Made in Swenden") y clamé al cielo - DIOOOOOOOOOOOOS!!!- Y diooooooos no quiso escucharme, pero mi mujer sí y apareció por la puerta con el pequeño y se descojonaron de mi y mientras me ayudaban a levantar, vi que mi hija seguía allí impertérrita ante tan kafkiana situación y con gesto grave me preguntó:
- ¿Es que tú no quieres que la haga papá?
Cuando se derrita la bolsa de hielo que enfría mis gónadas la contestaré, de momento voy contando mis ahorros.